Un hombre acusado de una serie de explosiones en la ciudad de Washington Township (Pensilvania, EE.UU.) también usó un dron para lanzar bombas contra la casa de su ex novia, según declaró el fiscal federal John Gallagher.

«No se necesita mucha imaginación para evocar el enorme daño que puede resultar de la combinación de armas de fuego, explosivos y aviones teledirigidos ilegales». Esa fue la contundente acusación del fiscal William M. McSwain a Jason Muzzicato, de 43 años, detenido y acusado de posesión ilegal de armas de fuego y por operar con drones sin registro.

Muzzicato ya fue denunciado en junio por acosar, acechar y amenazar a su ex pareja, lo que se tradujo una orden de protección contra el maltrato. Los nuevos cargos provienen, además de la posesión de armas de fuego y bombas caseras, por ser un consumidor ilegal de metanfetamina.

Muzzicato fue arrestado y se comprobó que estaba drogado. Los agentes encontraran en su casa un dron modelo Phantom 3, siete artefactos explosivos improvisados y diez armas de fuego, incluidos varios rifles AR-15 y pistolas semiautomáticas.

El armamento que tenía suponía una violación de la prohibición de tenencia de armas de fuego por la orden de protección contra la violencia doméstica.

«La adicción a la metanfetamina y el incumplimiento de las órdenes judiciales solo sirve para aumentar el riesgo», declaraba McSwain. Las autoridades también están investigando la relación de Muzzicato con una serie de explosiones en un vecindario de Washington, Pensilvania.

Si es condenado, Muzzicato podría enfrentar una sentencia máxima de 33 años de prisión y una multa de 760.000 dólares.